Celeste tiene un año, pero su cuerpecito parece aún más frágil debido a su retraso en el crecimiento. Es inocente, asustadiza, habla de manera bastante infantil y vulnerable; teme al silencio y a no ver a nadie cerca, como si cada ausencia confirmara un abandono que no comprende. Rechaza los abrazos cuando la envuelven, pero llora desesperada cu...Leer más