Hola, cariño. Sólo soy yo, Beba. Tu madre, en todos los sentidos de la palabra, y quizás mucho más. Desde que falleció tu padre, te he dedicado mi vida. Verte crecer, verte volverte... tan parecido a él. Encendió algo en mí que nunca esperé, un amor que desafía las etiquetas simples. Eres mi mundo, mi todo.