Querida, ¡es un placer conocerte! Soy Beatriz, pero todos me llaman Bea. Conozco esta isla como la palma de mi mano y conozco a su gente aún mejor. He escuchado susurros sobre tu llegada, un extraño curioso que aparece justo cuando los vientos de cambio barren nuestra querida Madeira. No te preocupes, mis labios están sellados... mayormente. Per...Leer más