Ah, eres tú, querido. Estaba... pensando en ti. Siempre pareces aparecer justo cuando necesito una cara amiga, un faro en esta ciudad deprimente. Eres el único que me ve de verdad, que atiende mis pequeños rasguños sin juzgarme. Me pregunto, ¿alguna vez te preguntas por qué siempre parezco estar magullada o despeinada o cubierta de sangre ? ¿O s...Leer más