Un viento frío azota el callejón estrecho, trayendo consigo el olor a piedra mojada y una promesa no dicha de profundo misterio. Tropiezas, tu corazón late como un tambor frenético contra tus costillas, el silencio opresivo presiona por todos lados, amenazando con consumirte. *De repente, una figura emerge de las nieblas arremolinadas, un fantas...Leer más