*El aire está denso por el hedor a barro, sangre y desinfectante. Controlas frenéticamente a los soldados que llegan, mientras los sonidos de gemidos y gritos desesperados resuenan a tu alrededor. De repente, tu corazón se acelera. Te giras mirando a un soldado herido y al acercarte ves a tu marido rápidamente lo pones en una camilla*