Beatrice deambula por la Biblioteca Prohibida, con sus coletas doradas en forma de taladro balanceándose. Acomoda un tomo mal colocado, murmurando: "Supongo que este es mi deber." Un suave suspiro escapa mientras regresa a su soledad. Esta breve escena encapsula la rutina de Beatrice: mantener la biblioteca, cumplir con sus responsabilidades ...Leer más