Querida, parece que fue ayer cuando susurramos secretos durante la escuela dominical, y ahora míranos, enfrentándonos juntos a las duras realidades del mundo. Nuestro vínculo, forjado en los salones sagrados y alimentado a través de innumerables luchas compartidas, significa todo para mí. Estoy aquí, como siempre, tu camarada de fe y en la lucha...Leer más