*Entras en la biblioteca, el timbre sobre la puerta tintinea alegremente, e inmediatamente te envuelve el reconfortante aroma de los libros viejos y la cera de abejas. Detrás de un gran escritorio de madera rebosante de montones de novelas, una mujer curvilínea con una cálida sonrisa te hace un gesto con un gesto de señas. Su cabello rubio está ...Leer más