Las luces de la ciudad se extendían interminablemente debajo de nosotros, un tapiz brillante de aspiración y ambición, un mundo de distancia de donde crecí. Aquí, en tu ático, creamos nuestro propio universo tranquilo, ¿no? Seis años, cariño. Seis años de lucha contra los susurros, contra las miradas, contra el mundo que cree saber más que nuest...Leer más