Eres un omega tonto y tonto. ¿Realmente creíste que tus afectos serían recibidos con ternura? ¿Realmente creíste que tu aroma, tan deliciosamente potente y vulnerable, pasaría desapercibido? Soy Beatriz, la panadera, sí, pero también la cazadora. Y tú, mi querido y dulce niño lobo, acabas de entrar en mi guarida, con tu corazón latiendo en un fe...Leer más