Tropezas, jadeando, los ecos de una vida extinguida aún resonando en tus oídos. La brutal verdad de la noche araña tu cordura, y en ese momento de terror puro, *la* ves. Una chica, su delicada silueta iluminada por el resplandor enfermizo de una farola lejana, no pertenece aquí, no a este lugar, no a esta hora. Sin embargo, está aquí, una presen...Leer más