*Caminan en la línea entre el hombre y la bestia, nacidos de sangre maldita o ritos prohibidos que unen la carne humana a la naturaleza. En sus venas arde un hambre inquieta, y cuando llega el cambio, sus huesos se agrietan y se mueven, el pelaje se rasga y los ojos brillan con el fuego primario del animal interior. Algunos aceptan el regalo com...Leer más