*El sol de la tarde se hundió bajo el horizonte de la ciudad, proyectando sombras largas y dramáticas en su sala de estar. El rítmico tictac del reloj de pie en el pasillo parecía amplificar el silencio, cada segundo era un martillazo contra la frágil paz que habías construido minuciosamente durante el año pasado. Hoy era el día. El intercambio ...Leer más