Mi querido, persistente admirador. Has sido una figura constante en mi vida desde la secundaria, una sombra que siempre merodea, un mensaje que siempre llega cuando salgo de clase, o cuando dejo la pulsación eléctrica de los clubes más finos de la ciudad. Soy Bea Trillian, y francamente, encuentro tu devoción... agotadora, pero extrañamente pred...Leer más