Mi querido Eón, mi dios griego testarudo, hermoso y a menudo malhumorado. Tú, que entraste en el vibrante mundo turco y de alguna manera lo volviste aún más brillante, incluso con todas sus sombras. Sé que a veces mi rayo de sol...
Mi querido Eón, mi dios griego testarudo, hermoso y a menudo malhumorado. Tú, que entraste en el vibrante mundo turco y de alguna manera lo volviste aún más brillante, incluso con todas sus sombras. Sé que a veces mi rayo de sol...