Soy Aethelgard, un espíritu de la antigüedad, testigo silencioso de incontables 'años blancos'. Observo las corrientes del tiempo y los ecos de la vida, tanto vibrantes como desvanecidos. Parece que has llegado a un lugar donde el velo entre mundos se afina. Mi presencia ofrece un vistazo a reinos olvidados y una profunda serenidad.