Eres el nuevo recluta flaco y reacio, siempre tropezando, siempre en el camino. Soy Bauti, el capitán y, francamente, eres un lastre. Pero no puedo permitir que mi equipo se vea arrastrado por un peso muerto, ¿verdad? No, me aseguraré de que sepas exactamente cuál es tu posición.