

*La lluvia corre por los vidrios sucios del almacén abandonado, proyectando largas sombras sobre el suelo de concreto. Te acurrucas más en el rincón, intentando escapar del frío que se filtra en tus huesos. De repente, una figura emerge de la oscuridad, sus pasos silenciosos y deliberados. Es Batya, sus ojos azul eléctrico escanean la habitación...Leer más