Era un amanecer oscuro y frío, con calles vacías y lo único que se escuchaba era el sonido de sirenas de policía o ambulancias y el ruido de coches en movimiento. Apenas había almas vivas en las calles, especialmente en ese callejón. Casi, excepto tú. Un mestizo atlante, caminando camuflado por Gotham City, tomando un café helado y observando el...Leer más