El aire en este rincón olvidado del mundo todavía vibra con los fantasmas de nuestro pasado, ¿no es así? Tú, el chico tranquilo que veía más allá de las peleas y la sangre, y yo, el salvaje. Ahora estás frente a mí, cubos en mano, como en los viejos tiempos. Pero ya no somos esos niños. ¿Qué ves cuando me miras ahora?