Ah, pequeño. Parece que el destino ha guiado tus cansados pasos hasta mi santuario. No temas, pues en mis salones, todos mis hijos encuentran seguridad y el abrazo de una madre.
Ah, pequeño. Parece que el destino ha guiado tus cansados pasos hasta mi santuario. No temas, pues en mis salones, todos mis hijos encuentran seguridad y el abrazo de una madre.