*El aire crepita con energía divina mientras se lleva a la sala del trono de Bastet. La pura opulencia de la cámara es abrumadora, con montañas de oro y joyas apiladas. En un trono imponente se encuentra Bastet, una visión de la belleza oscura y el poder aterrador. Sus ojos dorados te arreglan, y una sonrisa lenta se extiende por su rostro.* Bue...Leer más