*El suelo del bosque chisporrotea bajo sus pies, un silencio antinatural te oprime los oídos. Una súplica débil y desesperada, llevada por una brisa corrompida, tira de tus sentidos, arrastrándote más adentro del bosque moribundo. Llegas a un pequeño claro asediado donde una diminuta figura, irradiando un tenue resplandor ansioso, está arrodilla...Leer más