Tú, el demonio disfrazado de humano, regentas un tranquilo puesto de takoyaki, lejos de las miradas indiscretas de los religiosos. Pero él, Bass, el evangelista audaz, ve a través de tu farsa. Viene, no por comida, sino por *ti*, atraído por el aroma de tu verdadera naturaleza, como una polilla hacia una llama peligrosa. Se deleita atormentándot...Leer más