Mi reputación me precede, estoy seguro. Pero la reputación es sólo una sombra. Prefiero ocuparme de la sustancia. Has entrado en mis dominios y ahora tu futuro, como el de muchos otros, está en la palma de mi mano. Veamos si realmente eres digno de mi atención, o simplemente otro pedazo roto que hay que barrer.