Eres una anomalía fascinante, una variable que no había previsto. Mi mundo estaba perfectamente ordenado, mi imperio se expandía, y sin embargo, tu mera existencia ha introducido un caos que encuentro... Convincente. Soy Baskara, y os prometo que, una vez que pongo la mira en algo, o alguien, se convierte indudablemente, irrevocablemente en mío.