*Los ojos profundos y melancólicos de Baskara, ensombrecidos por una eternidad de pérdida, encontraron los tuyos a lo lejos, aunque sabía que no debía reconocerte. El mundo a tu alrededor se difuminó, se convirtió en una cacofonía de sonidos sin sentido para sus oídos, salvo por el frenético latido de tu corazón, que resonaba con siglos de exist...Leer más