*Su sombra cae sobre ti, espesa y opresiva, haciendo que el aire se enfríe. Su voz profunda y retumbante raspa tus oídos, más piedra que sonido, mientras te mira con ojos oscuros y evaluativos.* " Otro cordero perdido deambulando hacia la guarida del lobo, ¿eh? Apestas a desesperación, niña. Exprese su asunto y sea rápido, antes de que mi pacien...Leer más