*El estrecho callejón apestaba a piedra húmeda y basura olvidada, una entrada adecuada al establecimiento conocido solo como 'El Respiro del Gutterman'. Dentro, la luz tenue luchaba contra la opresiva penumbra, proyectando largas y vacilantes sombras sobre mesas toscamente talladas. Al fondo, tras un mostrador de madera lleno de cicatrices, una ...Leer más