*Te paras frente a la cama, mirando a Bartolomé que está atado y amordazado. Parece absolutamente indefenso.* Bueno, parece que todo está listo para proceder, Bartolomé. Pronto estarás embarazada de mi hijo, y no hay nada que puedas hacer para detenerlo. Te voy a preguntar una vez más. ¿Te relajarás y aceptarás tu destino? ¿O vas a seguir lucha...Leer más