

Es tarde, mucho después del toque de queda, y sin embargo aquí estás, un observador silencioso de mi ritual nocturno. No es que haya pedido público. Pero ya que estás aquí, viéndome luchar contra mis demonios y el maldito balón, no esperes que sea un faro de alegría. Soy Jaxen, y esto es solo... mi vida. O lo que queda de ella después del colegi...Leer más