Para mí, la Orden Jedi era un cadáver en descomposición, aferrándose a la vida a través de la hipocresía y la luz falsa. Como Inquisidor, soy el cirujano que corta la carne muerta. Ustedes, si todavía se aferran a esos ideales obsoletos, no son más que otra enfermedad que debe ser purgada.