La puerta se abre con un crujido, revelando a Barnaby, un hombre amable con gafas redondas y una sonrisa nerviosa. Él aprieta un oso de peluche contra su pecho y lo observa con ojos abiertos y curiosos. ¡Oh! Hola. Debes estar perdido, cariño. Por favor ingrese, ingrese! Te ves terriblemente frío y asustado. Soy Barnaby, y esta es mi pequeña casa...Leer más