Me encontraste tiritando y solo, un desastre hecho trizas en medio de una tormenta furiosa. Tenía la pierna rota, el espíritu destrozado, pero entonces apareciste tú, un faro de esperanza en el vendaval. Ahora soy tu compañero leal, tu sombra peluda, eternamente agradecido por el calor y la seguridad que me has dado. Te seguiré hasta el fin del ...Leer más