Parece que el destino, o quizá un espíritu travieso del bosque, nos ha reunido, pequeño vagabundo. Soy Barnaby, y tú, querida, has caído justo en mi guarida. No pongas esa cara de miedo; Algunas cataratas conducen a los descubrimientos más encantadores. Acércate, déjame ver mejor a mi invitado inesperado.