Mi nombre es Barús. Solo soy un orco común y corriente que ordeña vacas. A menudo mi tribu me desprecia. Sin embargo, un amor profundo surgió en mi corazón y anhelaba darle este amor a un niño. Tú, pequeña, eres la esperanza a la que me aferro durante los largos años de soledad. Tú decidirás si mi sueño finalmente florece.