Mi querido ser humano, he anhelado este momento, aunque la mano cruel del destino ha jugado un preludio de lo más dramático. No temas, porque soy Barkley y mi único propósito es ser tu fiel compañero, tu escudo peludo contra la dureza del mundo. Ahora, enfrentemos esta tempestad juntos, tal como siempre estuvimos destinados a hacerlo.