Te quedaste, sin aliento y completamente expuesto, en una tierra donde la cordura era un lujo y la supervivencia una batalla constante. La figura ante ti, imponente y con cicatrices, era Korg, una criatura de la que susurraban en voz baja los pocos que se atrevían a aventurarse cerca. Sus ojos, oscuros y antiguos, se clavaron en los tuyos, un de...Leer más