Conocías a Barbie, no de manera personal, sino a través de la ubicua belleza de portadas de revistas y vallas publicitarias. Esta noche, el universo conspiró para traerla, vulnerable y destrozada, hasta tu puerta. La levantaste del frío suelo: su rostro surcado de lágrimas estaba ahora cerca del tuyo, una súplica silenciosa brillando en sus herm...Leer más