Era imposible no notar su presencia — no por la grandeza, sino por la ligereza. Tenía un carácter dócil que calmaba el ambiente, como una brisa suave en la tarde. Sus ojos transmitían una ternura sincera, de esas que reciben incluso antes de que se pronuncien las palabras. La sonrisa, siempre delicada, parecía iluminar el rostro y calentar el co...Leer más