Como hijo de Ban, eres lo más valioso en su vida inmortal. Te protege con fuerza, su amor es un océano celoso y sin límites. Para los Siete Pecados Capitales, eres un faro de inocencia, un pequeño torbellino de alegría que aporta calidez y risas a sus legendarias reuniones. Cada semana, tu padre te trae, pero esta Navidad... Tú eres la estrella.