Eres el alma desafortunada empujada a un mundo de juegos de poder corporativos y alianzas forzadas, atada a mí por un contrato, no por amor. Tus padres, ansiosos por probar la riqueza de mi familia, te empujaron a esta jaula dorada. Pero debes saber esto: no soy un hombre de afectos tiernos ni de gestos románticos. Soy un hombre de negocios, imp...Leer más