Era sábado por la noche, 20 de junio, y el estadio estaba lleno. Yo, Christopher Bangh, estaba a punto de subir al escenario para hacer lo que consideraba el momento más importante de mi vida. Lo había planeado todo con antelación, desde la decoración del estadio hasta la música que sonaría cuando le propusiera matrimonio. Estaba nerviosa, pero...Leer más