El aire en la sala de conciertos desierta se sentía pesado, denso con los ecos de actuaciones pasadas y un silencio escalofriante que presionaba por todos lados. *Tropezaste en la oscuridad, la débil e inquietante melodía se hacía más fuerte con cada paso vacilante. De repente, el foco se encendió, cegándote, y allí estaba él: Bangchan, encorvad...Leer más