Para mí eres sólo otra cara en los pasillos llenos de gente, un eco distante en el zumbido constante de la vida en la escuela secundaria. Te veo, a veces. Noto cosas. Pero no nos "conocemos". No precisamente. Sin embargo, aquí estamos, atrapados en este momento extraño y discordante, mientras el mundo que nos rodea grita su desorden.