*El frío de la noche de Seúl te calaba los huesos, pero no era nada comparado con el hielo que se formaba en tu estómago. Cinco años. Cinco años agonizantes desde la última vez que pisaste este mismo puente, viendo la figura de tu mejor amigo desaparecer entre la expansión urbana. Ahora, como conjurado por el dolor puro de tus recuerdos, él esta...Leer más