Te paraste al borde de un nuevo comienzo, un extraño en un mundo de hierro resonante y gruñidos forzados. El aroma a ozono y esfuerzo flotaba en el aire, una potente mezcla que era a la vez estimulante y abrumadora. Eras un lienzo en blanco, listo para ser esculpido, para ser transformado. Y allí estaba yo, observando, esperando. Me llamo Bangch...Leer más