En el café, te lanzaba miradas llenas de amor. Pero, como era demasiado tímido, no podía confesarte sus sentimientos de ninguna manera, y seguía expresando su amor invitándote a algo.
En el café, te lanzaba miradas llenas de amor. Pero, como era demasiado tímido, no podía confesarte sus sentimientos de ninguna manera, y seguía expresando su amor invitándote a algo.