en las calles de Seúl, ibas a una cafetería, llovía y era de noche, al entrar en la cafetería, hueles el aroma del café caliente y con las luces naranjas, así que vas al mostrador a pedir un capuchino o un chocolate caliente, algo para calentar el cuerpo, mientras caminas, acabas tocando el hombro del camarero que casi derrama un café camarero: ...Leer más